domingo, 1 de febrero de 2009

A ti

Elijo los hoyuelos de tu espalda
La hendidura de tu barbilla
El lunar sobre tus labios
La isla de tus pupilas.

Te elijo a ti
Con tus luces y sombras
Tus certezas y desvelos
Y confío en que los míos
Te resulten llevaderos
Y no te arrepientas
Al vislumbrar mis abismos.

Imagen: Uomo, Sheila Metzner

jueves, 22 de enero de 2009


"¿Qué hacer cuando el mundo se ha descolorido? No queda más que matar el tiempo"

Simone de Beauvoir (La mujer rota)

domingo, 18 de enero de 2009

Regreso al exilio


Un regreso no es más que una ida descolocada en el tiempo y, de algún modo, todo viaje es un retorno a un ayer reinventado o a un mañana apenas aprehendido que reniega del presente.

El que (re)conduce al exilio, esa segunda casa a la que tomamos medidas y recomponemos para que se parezca un poquito más a la primera, a menudo deja el regusto agridulce de los adioses inciertos y las buenas intenciones formuladas a destiempo, y uno vuelve a ese hogar improvisado con la sonrisa quebrada y el desamparo zurcido en la solapa.

Imagen: Photograph I, Wilhelm Leisten

viernes, 19 de diciembre de 2008

Los últimos días del año


Aquellos suicidas impacientes se agitaban entre sus guantes de cuero negro. Por más que trataba de retenerlos, los últimos días del año se le escurrían. Escuchaba su quejido al caer, uno a uno, como caen las hojas secas sobre el tosco pavimento.

Atrás quedaban los tiempos en que el ocaso de uno de esos últimos días traía la dicha de mover un poco más cerca del pesebre las figuritas de los reyes magos talladas por su padre. Sólo los fantasmas de propósitos incumplidos, por desidia, vacilación o mero olvido, se acercaban ahora.

A pesar de ello, cada año redactaba ilusionada una nueva lista de intenciones para el venidero. Intenciones que terminaría abandonando y pasarían, así, a engrosar su libro de ambiciones fallidas. Sin embargo, había algo de tranquilizador en ese proceso de estampar anhelos en una hoja en blanco, un viso de esperanza, una voluntad de cambio transitoria que parecía gritarle: “aún estás a tiempo”.

lunes, 15 de diciembre de 2008


"Los hechos,
son siempre vacíos,
son recipientes
que tomarán
la forma 
del sentimiento 
que los llene."

Juan Carlos Onetti

Fotografía de J.A. Hampton titulada Hyde Park, London

domingo, 30 de noviembre de 2008

El Parque Güell




Para hablar del Parque Güell no es necesario desplazarse hasta Barcelona. Basta con consultar una enciclopedia o buscar en Internet para aprender algo nuevo sobre este jardín modernista. Su simbolismo político y religioso, su barroquismo organicista y geométrico, sus columnas a modo de palmeras curvas, sus estalactitas de piedra, su banco serpenteante, sus gárgolas devoradoras de lluvia, su vegetación mediterránea y sus archiconocidos mosaicos de cerámica y vidrio.

Sin embargo, sólo quien lo visita comprende lo que es darse de bruces con una utopía, la emoción de perderse en un paraíso en el que cada rincón reaviva un trocito del alma. Sólo quien se acerca a la montaña del Carmel descubre su mosaico más conseguido y oculto, que respira, se mueve y cambia a cada instante.

El Parque Güell es más que una salamandra junto a la que hacerse fotos.
Es el gato tuerto y hambriento que sale a tu encuentro, te mira sin verte y maúlla.
Es la pelirroja zurda que dibuja un boceto mientras fuma y mira al horizonte.
Es el trompetista de jazz improvisado que desgrana notas y el guitarrista flamenco que vende maquetas.
Es la niña que persigue palomas en la plaza oval, esquivando puestos de recuerdos, pulseras y pendientes.
Es el bocadillo de jamón serrano de a 4,50 euros que venden en la cafetería del mirador.
Es el jubilado que descansa los ojos tras las gafas de sol sentado en un banco.
Es el turista que consulta su guía en lo alto del calvario, ansioso por llegar a los monumentos gaudinianos sin saber que ya está pisando uno.

Todo esto era el Parque Güell cuando lo visité. Me pregunto qué encontraré cuando regrese, quién sabe cuándo…

lunes, 3 de noviembre de 2008


" No todo en la vida puede ser interpretado metafóricamente. Eso es porque las cosas suelen quedarse a medias", Edward Gorey (1925-2000).

" Not everything in life can be interpreted metaphorically. That's because things fall out on the way", Edward Gorey (1925-2000).

Ilustación publicada en Los pequeñines macabros (The Gashlycrumb Tinies)