viernes, 19 de diciembre de 2008

Los últimos días del año


Aquellos suicidas impacientes se agitaban entre sus guantes de cuero negro. Por más que trataba de retenerlos, los últimos días del año se le escurrían. Escuchaba su quejido al caer, uno a uno, como caen las hojas secas sobre el tosco pavimento.

Atrás quedaban los tiempos en que el ocaso de uno de esos últimos días traía la dicha de mover un poco más cerca del pesebre las figuritas de los reyes magos talladas por su padre. Sólo los fantasmas de propósitos incumplidos, por desidia, vacilación o mero olvido, se acercaban ahora.

A pesar de ello, cada año redactaba ilusionada una nueva lista de intenciones para el venidero. Intenciones que terminaría abandonando y pasarían, así, a engrosar su libro de ambiciones fallidas. Sin embargo, había algo de tranquilizador en ese proceso de estampar anhelos en una hoja en blanco, un viso de esperanza, una voluntad de cambio transitoria que parecía gritarle: “aún estás a tiempo”.

lunes, 15 de diciembre de 2008


"Los hechos,
son siempre vacíos,
son recipientes
que tomarán
la forma 
del sentimiento 
que los llene."

Juan Carlos Onetti

Fotografía de J.A. Hampton titulada Hyde Park, London

domingo, 30 de noviembre de 2008

El Parque Güell




Para hablar del Parque Güell no es necesario desplazarse hasta Barcelona. Basta con consultar una enciclopedia o buscar en Internet para aprender algo nuevo sobre este jardín modernista. Su simbolismo político y religioso, su barroquismo organicista y geométrico, sus columnas a modo de palmeras curvas, sus estalactitas de piedra, su banco serpenteante, sus gárgolas devoradoras de lluvia, su vegetación mediterránea y sus archiconocidos mosaicos de cerámica y vidrio.

Sin embargo, sólo quien lo visita comprende lo que es darse de bruces con una utopía, la emoción de perderse en un paraíso en el que cada rincón reaviva un trocito del alma. Sólo quien se acerca a la montaña del Carmel descubre su mosaico más conseguido y oculto, que respira, se mueve y cambia a cada instante.

El Parque Güell es más que una salamandra junto a la que hacerse fotos.
Es el gato tuerto y hambriento que sale a tu encuentro, te mira sin verte y maúlla.
Es la pelirroja zurda que dibuja un boceto mientras fuma y mira al horizonte.
Es el trompetista de jazz improvisado que desgrana notas y el guitarrista flamenco que vende maquetas.
Es la niña que persigue palomas en la plaza oval, esquivando puestos de recuerdos, pulseras y pendientes.
Es el bocadillo de jamón serrano de a 4,50 euros que venden en la cafetería del mirador.
Es el jubilado que descansa los ojos tras las gafas de sol sentado en un banco.
Es el turista que consulta su guía en lo alto del calvario, ansioso por llegar a los monumentos gaudinianos sin saber que ya está pisando uno.

Todo esto era el Parque Güell cuando lo visité. Me pregunto qué encontraré cuando regrese, quién sabe cuándo…

lunes, 3 de noviembre de 2008


" No todo en la vida puede ser interpretado metafóricamente. Eso es porque las cosas suelen quedarse a medias", Edward Gorey (1925-2000).

" Not everything in life can be interpreted metaphorically. That's because things fall out on the way", Edward Gorey (1925-2000).

Ilustación publicada en Los pequeñines macabros (The Gashlycrumb Tinies)

lunes, 27 de octubre de 2008

La guerra en blanco y negro


Observa esta fotografía y atrapa las palabras que sobrevuelan tu mente. Infancia robada, bolso deslucido, fajos apilados, botella medio llena/medio vacía/tan desierta como la tierra dejada atrás, final y comienzo. Piérdete en el ojo de actriz de cine mudo de la niña que descansa sobre los sacos de arroz, arropada por un abrigo arrugado de cuello revestido. Enumera las pertenencias que llevarías contigo si tus manos sólo pudieran arrastrar unas cuantas bolsas hasta la frontera de la incertidumbre. Fíjate en el desamparo del piececito que se asoma bajo la manga raquítica, en la candidez del calcetín blanco estrangulado por la hebilla de la bailarina negra. Quién sabe si, desde un exilio ahora elegido, seguirá mirando de reojo la tierra olvidada, si respirará todavía con la amargura de ese pedazo de Historia incrustado en sus pulmones.

Imágenes como ésta demuestran que no se necesita el rojo para retratar una guerra, porque en las batallas se derrama mucho más que sangre y con la derrota se pierde algo más elevado que los ideales y utopías soñados con el estómago lleno. Ningún color puede reflejar las luces y sombras de la condición humana con la misma intensidad del blanco y negro, ese ying y yang cromático que sigue conmoviendo en los retratos de fotógrafos míticos como Robert Capa.

Imagen tomada por Robert Capa el 15 de enero de 1939 en un centro de tránsito de refugiados de Barcelona. Exposición "This is War! Robert Capa at work", Barbican Art Gallery, Londres (17 de octubre 2008-25 enero 2009)

viernes, 17 de octubre de 2008

Todos somos Oliveira


“Lo malo en vos es que cualquier problema lo retrotraés a la infancia”, reprochaba Traveler a Horacio en Rayuela. ¿Quién no tiene algo de Oliveira?
Todos somos soñadores insatisfechos que miramos por encima del hombro a la vida que nos ha tocado. Proseguimos nuestra búsqueda en pos de algo inaprensible, con las ilusiones y el pasado pesándonos sobre los párpados. No te quedes dormido, no te des por vencido, pero los ojos se entornan y se cierran (algunos sueños pesan demasiado)…
Y entonces vuelta a sumergir la galleta en el vaso de leche caliente, a observar cómo se empapa y se doblega ante ese océano blanco que reposa en el modesto cáliz de vidrio -de Duralex para más señas-. Otra vez la rapidez con que la cucharilla rescata al dulce abatido y lo deposita sobre la lengua infantil que sale ansiosa a su encuentro.
¡Cómo no añorar los tiempos en que el bienestar tenía forma de galleta y soportábamos el ardor de estómago con una sonrisa enmarcada en nata!

martes, 5 de agosto de 2008

To My Other Half... Happy Anniversary!!!


A faceless silhouette
A moon without a sky to shine in
That was me without you.

Then years ago
My unspoken dreams
Echoed in your smile
And my soul shook to the core.

Now we are
Four intertwined hands
Two rhythmic heartbeats
One traveller
Before the crossroads.